
SD. MARÍA AMADA DEL NIÑO JESÚS
A la edad de 17 años, María ingresó a la Orden del Verbo Encarnado y del Santísimo Sacramento. Hizo su profesión religiosa el 19 de enero de 1919 en el Monasterio de Guadalajara, donde se dedicó a vivir fiel y gozosamente su vocación; y a través de la oración, trató de descubrir siempre el plan amoroso de Dios en su vida.
Dócil a la llamada de Dios y animada por la fe, dejó la Orden del Verbo Encarnado para fundar una Congregación que se dedicara a amar ardientemente al Corazón de Jesús y a llevar su Reino de amor a todos los hombres, bajo la maternal protección de Santa María de Guadalupe.
La Madre inició esta obra en Guadalajara, en 1926, en un tiempo muy difícil para la Iglesia mexicana, a causa de la cruenta persecución que padecía por parte del Gobierno, quien pretendía acabar con la fe, con los valores cristianos y con toda manifestación de piedad en el pueblo de Dios.
La Sierva de Dios también inicio, con su presencia activa y eficaz, la Congregación de Misioneros del Sagrado Corazón y de Santa María de Guadalupe, con la colaboración directa del R. P. Teodosio Martínez Ramos, Fundador y primer Superior General de este Instituto religioso.






